22 febrero 2007

Sobre el DAR, de Jalil Gibran


A Jalil Gibrán le pidieron que hablara sobre las DÁDIVAS , a lo que él respondió:

"Sólo dáis muy poco cuando donáis de lo que es vuestro. Es cuando donáis de vosotros mismos cuando en realidad dáis. ¿Qué son en realidad vuestras posesiones sino cosas que guardáis y vigiláis por miedo de perderlas mañana?

Y el mañana, ¿qué aportará el mañana al perro excesivamente previsor que entierra sus huesos en la arena carente de huellas mientras va en pos de los peregrinos que se dirigen a la ciudad santa?

¿Acaso no es la verdadera necesidad el temor a la necesidad? ¿Por qué el temor de sufrir sed si vuestro pozo se encuentra lleno? ¿No es la vuestra una sed insaciable?

También existen aquellos que dan poco de lo mucho que poseen, y ello para que les queden agradecidos, resultando que sus ocultos deseos hacen que esas dádivas suyas sean indeseables.

En cambio los hay que poseyendo poco lo dan todo. Son éstos los que aman la vida y en su generosidad, su cofre jamás se encontrará vacío. Existen otros que donan con alegría, y esa misma alegría es su recompensa.

Y los hay quienes donan con dolor, por lo que ese dolor es su bautimo.Y están esos otros más que donan y no sienten dolor en ello, ni buscan placer con ello, ni donan porque pretendan ser virtuosos. Donan como el valle el mirto perfuma la atmósfera con su aroma.

Dios habla a través de las manos de los que son como éstos, y así mismo a través de sus ojos sonríe Él sobre la tierra. Siempre el dar es cuando se nos pide, bueno, pero mejor aún es dar sin que se nos pida, por comprensión.

Y para el generoso, la búsqueda del necesitado es mayor placer que la dádiva misma.

¿Y existe alguna cosa que deseárais guardar? Todo lo que tenéis será dado algún día. Así que donad ahora, que la estación de las dádivas pueda ser vuestra ahora y no de vuestros herederos.

Con frecuencia soléis decir: Yo daría, pero solamente a quien lo amerita. No es así como hablan los árboles en vuestro huerto, ni los rebaños que pacen en vuestras prederas. Dan porque así pueden vivir, ya que guardar es morir.

Con seguridad aquel que es digno de recibir sus días y sus noches, es digno igualmente de recibir de vosotros. Y aquel que fue digno de beber del océano de la vida, es digno de llenar su copa de vuestro arroyuelo.

¿Y qué desierto más grande puede existir sino en el que yace el valor y la confianza, y no la caridad de recibir?. ¿Y quiénes sois vosotros delante los cuales tienen los hombres que abrir su pecho y desvelar su orgullo para que podáis mirar sus méritos al desnudo y su orgullo sin rubor?.

Ved primero si merecéis vosotros ser donadores e instrumento para la dádiva. Porque en realidad es la vida lo que da vida, mientras que vosotros, que os consideráis donadores, no sois más que testigos.

Y vosotros los que recibís - y todos vosotros sois recibidores - no aceptéis peso alguno de gratitud, no pongáis ese yugo sobre vosotros ni sobre aquel que da. Mejor alzáos junto con el donador por encima de sus dádivas como sobre alas.

Poque una sobreestimación de vuestra deuda, es poner en duda la generosidad del liberal, cuya madre tierra y cuyo padre es Dios."

Gibrán Jalil Gibrán

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